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Joaquín Costa después de los eslóganes

9 sept
6 min de lectura

«Regeneracionismo», «caciquismo», «escuela y despensa»: unas pocas fórmulas han terminado sustituyendo en la memoria pública a una obra mucho más extensa. A seis días del 180.º aniversario de su nacimiento, los fondos conservados en Huesca permiten volver a encontrar a Joaquín Costa no como personaje convertido en consigna, sino como un intelectual que quiso pensar conjuntamente el derecho, la educación, la agricultura, las instituciones, las costumbres y la cultura popular.

Retrato de Joaquín Costa, intelectual español nacido en Monzón en 1846 y figura central del regeneracionismo

Las figuras intelectuales rara vez sobreviven intactas a su propia posteridad. La memoria colectiva necesita abreviar y, al abreviar, selecciona. Un autor cuya obra se extendió durante décadas puede terminar convertido en una frase; un sistema de pensamiento, en una etiqueta; una preocupación compleja, en una palabra que los manuales repiten hasta hacerla parecer autosuficiente.


Joaquín Costa constituye un caso especialmente claro. «Regeneracionismo» basta a menudo para situarlo. «Oligarquía y caciquismo» sirve para resumir su crítica política. «Escuela y despensa» concentra otra parte de su legado. Nada de ello es necesariamente falso. El problema comienza cuando esas fórmulas dejan de funcionar como puertas de entrada y se convierten en paredes.


Costa nació en Monzón el 14 de septiembre de 1846. El próximo aniversario ofrece una razón circunstancial para volver sobre su obra, pero el interés intelectual se encuentra en otro lugar: en la extraordinaria cantidad de documentación que permite reconstruir hasta qué punto sus preocupaciones desbordan la caricatura del regeneracionista dedicado exclusivamente a denunciar la política española de su tiempo.


Sus papeles hablan de derecho, educación, agricultura, política hidráulica, administración de justicia, instituciones, costumbres, antropología, cultura popular, organización social, geografía, historia y otras cuestiones. Ese inventario no demuestra que todas ellas ocupasen exactamente el mismo lugar en su pensamiento. Sí demuestra algo más básico y necesario: reducir a Costa a dos o tres fórmulas políticas mutila el objeto que se pretende comprender.


El archivo como antídoto contra la memoria abreviada


El Archivo Histórico Provincial de Huesca conserva una masa documental que permite volver a esa complejidad. La serie histórica principal comprende 123 cajas, a las que se añaden fondos complementarios procedentes de distintos orígenes. El conjunto adquirido por el Ministerio de Cultura a la familia Auset en 2022 y transferido al archivo en junio de 2024 suma 110 cajas y ocho carpetas con correspondencia, notas para artículos, materiales de conferencias y otros papeles conservados en su casa de Graus. Otro fondo, procedente de Ana María Ortega Costa, ocupa 12 cajas e incluye, entre otros documentos, originales de memorias juveniles correspondientes a 1864-1878 y correspondencia con su hija.


Estas cifras tienen valor no porque la cantidad de documentos mida la grandeza de un pensador, sino porque permiten recuperar los procesos de trabajo que las obras publicadas suelen ocultar. Una biblioteca muestra qué decidió dar a la imprenta un autor. Un archivo puede mostrar también sus notas, tanteos, correspondencia, materiales preparatorios y líneas de interés que no siempre adquirieron la misma forma editorial.


En el caso de Costa, esa documentación hace visible una continuidad entre problemas que la especialización académica posterior acostumbra a separar. Su interés por las instituciones no estaba aislado de la educación; la cuestión agraria no podía desligarse de determinadas formas jurídicas; las costumbres poseían importancia para comprender la organización social; la política hidráulica pertenecía simultáneamente al terreno material de la agricultura y al diseño institucional.


No hace falta convertir esa amplitud en un sistema perfectamente unitario que las fuentes no han demostrado. Basta con reconocer que el objeto de estudio es mayor que su recuerdo.


Del derecho a la cultura popular


Los títulos de algunas de sus propias obras permiten observar esa extensión sin necesidad de acudir primero a interpretaciones posteriores. En 1883 publicó La libertad civil y el Congreso de Jurisconsultos Aragoneses. Entre 1890 y 1893 trabajó en Reorganización del notariado, del registro de la propiedad y de la administración de justicia. Su producción se extiende también al derecho consuetudinario, la agricultura, la política hidráulica, la educación y, desde luego, la crítica a la oligarquía y el caciquismo.


Esa enumeración obliga a revisar una imagen demasiado estrecha del regeneracionismo. Costa no estaba interesado únicamente en denunciar que las instituciones funcionaban mal. Se interesaba por cómo estaban constituidas, por las prácticas sociales sobre las que descansaban y por las condiciones materiales que hacían posible o difícil su transformación.


En ese punto adquiere especial interés el manuscrito relacionado con Poesía popular del Alto Aragón, objeto de atención en la conmemoración de este año. No corresponde describirlo como «inédito»: la documentación disponible no permite establecer con suficiente precisión si esa palabra significa que el legajo nunca ha sido publicado, que no existe una edición crítica completa o simplemente que determinados materiales permanecían fuera de una edición ordinaria. Existen referencias anteriores que indican que el material era conocido por investigadores y había sido presentado parcialmente.


La prudencia terminológica no disminuye su importancia. Al contrario, permite utilizarlo para lo que realmente aporta: recordar que Costa también prestó atención a la cultura popular y al folclore altoaragonés.


Ese interés resulta difícil de encajar en la caricatura de un autor compuesto únicamente por grandes consignas de reforma nacional. Pero encaja perfectamente en una inteligencia preocupada por comprender cómo una sociedad se organiza no solo mediante leyes escritas, sino también mediante costumbres, prácticas y formas de transmisión cultural.


Aquí aparece una cuestión especialmente fértil: la relación entre derecho formal y vida social. El interés de Costa por el derecho consuetudinario y por las costumbres muestra que las instituciones no se agotan en las normas promulgadas por el Estado. Una sociedad también vive según hábitos, usos, tradiciones locales y arreglos que pueden adquirir relevancia jurídica o económica.


No es necesario atribuir a Costa una teoría uniforme que abarque todos estos ámbitos para observar la afinidad entre sus preguntas. Basta leer sus trabajos en lugar de extraer dos frases de ellos.


El problema de recordar a un pensador por aquello que puede imprimirse en una placa


Existe una razón más general por la que este regreso a los papeles merece atención. La memoria pública funciona mediante selección. Las sociedades necesitan nombres, fechas y fórmulas que puedan transmitirse con rapidez. Esa función pedagógica es inevitable; el peligro aparece cuando la abreviatura sustituye completamente al original.


Costa deja entonces de ser un autor y se convierte en un repertorio de citas.


El archivo realiza la operación contraria. Obliga a recuperar la duración, la duda, los temas laterales y las conexiones que una consigna elimina. La correspondencia puede mostrar preocupaciones que una obra terminada no revela; las notas permiten observar procesos de investigación; los borradores recuerdan que el pensamiento no nace con la perfección tipográfica del libro concluido.


Por eso la reciente incorporación de nuevos fondos a Huesca posee un significado intelectual mayor que el meramente patrimonial. La adquisición de 2022 y su transferencia en 2024 amplían la posibilidad de estudiar cómo trabajaba Costa y qué asuntos ocupaban efectivamente su atención. El portal documental, actualizado en julio de 2026, facilita además un acceso contemporáneo a esa arquitectura archivística.


No sabemos todavía todo lo que permitirán concluir los nuevos materiales ni disponemos aquí de la signatura exacta del manuscrito relativo a Poesía popular del Alto Aragón. Tampoco corresponde convertir una investigación en curso en descubrimiento sensacional. La incertidumbre sobre esos detalles debe conservarse.


Pero ninguna de esas reservas impide la conclusión principal: la imagen habitual de Costa representa solo una fracción de la amplitud que documentan sus obras y sus fondos.


Leer antes de venerar


Los aniversarios tienden a producir dos excesos opuestos. El primero es el olvido rutinario: una fecha pasa por el calendario sin alterar nuestro conocimiento. El segundo es la canonización: el personaje es celebrado mediante fórmulas tan reverenciales que termina resultando intelectualmente inaccesible.


Los archivos ofrecen una tercera posibilidad.


Volver a Costa no exige adoptar sus conclusiones políticas ni convertirlo en autoridad para resolver problemas contemporáneos que no conoció. Tampoco obliga a rechazar las fórmulas por las que ha sido recordado. «Oligarquía y caciquismo» forma parte real de su obra; la preocupación regeneracionista no es una invención posterior.


La cuestión es de proporción.


Cuando reaparecen sus trabajos sobre derecho, educación, agricultura, organización judicial, política hidráulica, costumbres y cultura popular, Costa deja de ser únicamente el autor de una denuncia y recupera la forma de un intelectual que intentó comprender conjuntamente dimensiones materiales, jurídicas e institucionales de la sociedad española.


Eso lo vuelve más difícil de resumir y, precisamente por ello, más interesante de leer.


Las grandes figuras sobreviven a menudo convertidas en unas pocas frases porque las frases son fáciles de conservar. Los documentos cumplen una función distinta: devuelven complejidad a aquello que la memoria había simplificado.


Leer los papeles de Costa no sirve para venerarlo. Sirve para dejar de caricaturizarlo.


Bibliografía

  • Archivo Histórico Provincial de Huesca / DARA: fondos documentales de Joaquín Costa e instrumentos archivísticos de descripción.

  • Biblioteca Nacional de España: documentación biográfica sobre Joaquín Costa.

  • Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes: obras digitalizadas de Joaquín Costa.

  • Joaquín Costa: La libertad civil y el Congreso de Jurisconsultos Aragoneses.

  • Joaquín Costa: Reorganización del notariado, del registro de la propiedad y de la administración de justicia.

  • Joaquín Costa: trabajos sobre Política hidráulica.

  • Joaquín Costa: trabajos sobre Derecho consuetudinario.

  • Joaquín Costa: Oligarquía y caciquismo.

  • Ministerio de Cultura: documentación relativa a la adquisición en 2022 de fondos de Joaquín Costa y su posterior transferencia al Archivo Histórico Provincial de Huesca.

  • Documentación institucional de la conmemoración del 180.º aniversario de Joaquín Costa.


Lecturas recomendadas

La mejor manera de escapar de la reducción de Costa a una colección de consignas es alternar sus textos políticos más conocidos con sus trabajos jurídicos y sociales. La libertad civil, los estudios de derecho consuetudinario y de política hidráulica permiten observar esa amplitud particularmente bien. Para continuar más allá de las obras publicadas, los instrumentos de descripción del Archivo Histórico Provincial de Huesca ofrecen el mapa imprescindible de sus correspondencias, notas y materiales de trabajo.

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